viernes, 20 de septiembre de 2013


No puedo prometer que te voy a querer toda la vida porque la vida es muy puñetera y el amor es efímero. Mi amor puede ser sublime, pero no eterno porque la eternidad se hizo para los corazones inmortales y el mío es terrenal.  Hoy te amo con todo mi ser siendo ajena a lo que nos depara mañana, no sé si este amor que siento por ti sea el mismo que sienta más adelante. Desconozco cuánto puedo estar queriéndote y de qué manera y es que no puedo prometer lo que no se si seré capaz de mantener. Siento amor, si, eres tú el destinatario, pero el amor es, a fin de cuentas, volátil y caprichoso, juguetón y traicionero.


No  me pidas promesas, no comprometas mi alma, déjame en mi libre albedrío gozar de este querer que te tengo, que hoy te quiero como para darte mi vida, no obstante, mañana, quién sabe a quién amaré mañana…..

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