jueves, 19 de septiembre de 2013

No sé en qué momento supe que te quería, en qué día, en qué hora o minuto. 

Solo sé que de alguna manera te colaste en mi mente, sorteando suspicacias, recelos, defensas varias... Te hiciste con la combinación perfecta para abrir las mil un unas cerraduras que ocultaban mi corazón. Saltaste vallas de espinas, lanzas traicioneras de puntas envenenadas.

Desconozco cuales fueron tus artimañas para tan ardua conquista, cual fue tu fuerza poderosa que no te hizo desfallecer ante tal empresa.

No sé en qué momento supe que te quería, no lo sé, mas ya no importa porque desde que lo supe han dejado de pasar los días, las horas o los minutos.  Todo se ha paralizado ante mi propio desconcierto al saber que de pronto te quería…

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