jueves, 11 de diciembre de 2014


Hubo un tiempo en el que escribía cartas, e incluso las recibía….





Si, hubo un tiempo en el que escribía cartas, e incluso las recibía….

Era tremendamente excitante esperar la llegada del cartero, asomar la nariz en el buzón y encontrar un sobre blanco con mi dirección. Adoraba recibir cartas tanto como escribirlas.

Daba igual si usaba un folio, o una hoja cuadriculada de cualquier cuaderno, tan sólo necesitaba un “recipiente” para dar rienda suelta a mi pasión por escribir.  Cogía el bolígrafo y lo primero que escribía era la fecha y luego un “Querida o Querido…” y a partir de ahí, mi mano se movía dando vida a todos mis pensamientos, a todas esas cosas que se me atascaban en la lengua, pero que, sin embargo, fluían con pasmosa facilidad al escribirlas. Llenaba una cuartilla y otra y otra más y al final, la despedida, pero no una despedida cualquiera, sino una llenas de promesas de una próxima carta…

Me apasionaba escribir, pero recibirlas era tanto o más apasionante.  Coger el sobre del buzón,  y como si de un ritual se tratara, lo colocaba sobre la mesa, o sobre mis rodillas, lo contemplaba durante unos minutos, ahogando mis ganas de lanzarme sobre él. Luego, lo tomaba entre mis  manos y con mis dedos iba rasgando el sobre  y  con extrema delicadeza extraía de su interior una hoja plegada.  Entonces, sólo entonces, llegaba el verdadero momento que me llenaba de gozo, ese instante donde extendía la hoja y ya libre de pliegues y dobleces procedía a su lectura…

¿Dónde quedan esas cartas que ya no se reciben?.
¿Dónde están?.
¿A dónde van las palabras que se dejan de escribir?

 Es triste…, pero, yo, a veces, sigo escribiendo cartas…

1 comentario:

  1. No me puedo sentir más identificado con tus palabras. Yo también echo de menos esas cartas que un día de repente se vieron sustituidas por correos electrónicos. Y esos correos a su vez por insípidos mensajes de redes sociales y al teléfono.
    Me alegra saber que tú sigues escribiendo cartas que espero sí envíes. Yo desistí hace tiempo. Aunque escribir sigo escribiendo...

    Un placer leerte. Un saludo

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